A veces uno compone una canción,
créanme, me ha pasado, estoy a la mitad, claro,
recordando lo que decía un filósofo
de cuando nos acordamos,
pero su frase es muy buena,
que muchas cosas requieren
10 % de inspiración
y 90 % de transpiración.
Y esta canción es algo así,
cuando la estaba componiendo,
me acuerdo que hasta eso que
le dices al señor, señor,
Vamos bien?
Y usted dice cállate y sigue escribiendo.
Ah, no,
Era una pregunta.
Porque esta cotorricicisísima. Escúchala.
Vamos a ir aprendiendo.
Además, es toda una escuela.
Algunos ya la van conociendo.
El puro tema,
el puro título ya es la mitad.
Se llama... ¿Cómo duele ser humilde?
Claro, no faltará quien
diga entre el público...
¡Ah! ¡Ah! ¡Mi canción!
¡Hasta que me compuso algo!
Bueno hombre
Tiene cuatro casos
porque le cabían cuatro nomás
En cada parroquia hay uno Doña Ingrata
O Doña Ingrata, es igual
El problema de Doña Ingrata
o Ingrato
Es que tiene mucha lana
Pero ese no es el problema
Sino que cree que con su lana
puede comprarlo todo
Ya le dijo al señor cura
mire yo le pongo esa pared
si me le pone la placa
del tamaño de la pared
si no pa que se la ponga
no ya cree que con su dinero
puede comprar tanto
que ya le mandó hacer una jaula
al espíritu santo aguas
hay gente que si tiene esa capacidad
económica
pero que es muy ge nerosa
y maneja diferente
por eso le hicimos don ingrata
porque cree que con eso puede
comprarlo todo
pusimos el caso también de don cacique
no vaya a pensar en el de primera mano
déjeme aclararle que don cacique
viene siendo aquel
que es el que dice lo que se hace
como se hace como se tiene que hacer
y nadie le puede discutir
nada en lo que sea el
director del coro
el que dirige la cuestión de la
ofrenda ve tú a saber
no es el que dice se hace
como yo digo
y tiene que ser así
y no me discutas
y llegas a su lugar y oye podemos
sacar un pañuelito
si yo tengo la llave, es el cacique y nadie más la tiene solo él además
y luego hasta Dios le dice oye muchacho cálmate
y éste le dice silencio,
estoy hablando ahí en las parroquias
uno de cada uno pusimos a don
Sufrido o doña
Sufrida en cada parroquia hay uno,
¿no le ha pasado que usted llega
a una parroquia
y le pregunta señora
¿qué hace usted aquí en la
parroquia?
y la señora le responde
Sufro, yo sufro aquí en la parroquia
Y algunos piensan que con ese
sufrimiento
se están ganando
la gran lástima de Dios
Dios inventó la lástima pero no la practica
O Dios no se va a quedar diciendo
ay mira pobrecito como le está
yendo que barbaridad
No, no, poco probable
A la larga es una falsa humildad disfrazada
que es un dolor de cabeza
Teresa la doctora Santa Teresa
decía la humildad es verdad
y por último pusimos el caso
na ce de un cantante colega
de este gremio
que nos dijo en una ocasión
de los cantantes católicos
yo soy el francis natra nos
quedamos así como que trae un bistec
new york new york jajaja
pa que se lo coma la cosa es que se
puede aplicar a cantantes
pero se puede aplicar a cualquiera que esté en un lugar
al frente en estas cosas de Dios
Jesús puso un reglamento muy diferente
muy diferente en cuanto al servicio,
en cuanto a llamar la atención
cuando Jesús entró a Jerusalén
aplausos, palmas, gritos
todo lo que pasó ese día porras
todos los gritos de alabanza eran para el no para el bu
rro que lo venía cargando y cuentan algunos
que el burro se emocionó tanto
que se puso a agradecer el aplauso de pie
y se le cayó el señor, son casos, San Agustín
ese santo proverbial sabroso
que tenemos en la iglesia
decía el orgullo no es grandeza
es hinchazón,
que no es lo mismo,
claro no faltará de que diga
yo no puedo cantar eso porque porque soy muy humilde no puedo,
último intento pero esta vez cántaselo
a los que tienes más cerca,
cotorreate con tus cuatros
un rato en serio o vuélvete y diles mira tú dile
ay como duele ser humilde y tú responde ay no manito no pero
bueno la cosa es que ahí se lo estén más o menos compartiendo
ay como duele,
ándele ya lo canta bonito,
fuerte comparte el hombre
y comprendido por aque
llos que no entienden
que no saben ni comprenden
este don en mí
Ok, ahora completita desde el principio,
va para allá
Ay, cómo duele ser humilde
Ay, cómo duele ser así
Incomprendido por aquellos
que no entienden
Que no saben ni comprenden
este don en mí
Vamos allá
Ay como duele ser humilde,
ay como duele ser así
Comprendido por aque
llos que lo entienden
Que no sa ben ni comprenden
es te don en mí
Co mo doña ingra ta con
su gran cuenta en el banco
Co n toda su lana compro
conciencia de tantos
Y ahora solo falta que quiera
comprar al Es píritu Santo
Ay como duele ser humilde
Ay como duele ser así
Comprendido por aque
llos que no entienden
Que no saben ni comprenden
Es te don de ti
Como don cacique entre los ciegos,
el gran tuerto
Él es quien dirige
y hay de aquel que le replique
Es tanto que puede termina r
dándole ór denes a Dios
¡Ay, cómo duele ser un gi lipolle!
¡Ay, cómo duele!
¡Ay, sí, señor!
¡Ay, cómo duele ser así!
Incomprendido por aque
llos que no entienden
Que no saben ni comprenden
es te do n en ti
Cuidado mi amigo con
es to de la humildad
¡Oye! Sólo sé tú mismo,
lo demás es un disfraz
La humildad es simple y
hace grande al corazón
El orgullo no pasa de se r un hinchazón
Como do n sufrido que se la pasa,
queja y llanto
Porque nada sale y es la
víctima de tantos
Cree que con sus penas se ha ganado
la gran lástima de Dios
Ay como duele ser humilde
Ay como duele ser así
Comprendido por aquellos
que no entienden
Que no sa ben ni compren den
Este don en mí
O como aquel cantante
Que se siente el gran Sinatra
Viejo principiante, es igual
Mete la pata
Pues aquel a quien representaba
Es justo a quien sus ti tuyó
Ay, cómo duele se r humilde
¡Que se oiga, Jalisco!
Ay, cómo duele se
r así
comprendido por aquello
s que no entienden,
que no saben ni comprenden
este Don El ví n
¡Ay, cómo due le ser humilde!
¡Ay, cómo duele ser humilde!
¡Ay, cómo duele se r así!
Incomprendido por aque
llos que no entienden,
que no saben ni comprenden es te
don en
mí.